La meditación en CHUN MYUNG DO SUNG DO

La meditación en CHUN MYUNG DO SUNG DO se adentra profundamente en ese ser verdadero y crea energía limpia; es decir, creamos una alineación y apertura pura de cada uno de los chakras para que la energía Kundalini emerja y fluya armónicamente hacia esa conexión Divina.

Durante la meditación observamos nuestro cuerpo, mente, sentimientos; permitimos que esta nueva energía crezca, se fortalezca y, finalmente, sea vuelva una con todo.

Como resultado, comenzamos a percibir claramente todo lo que nos rodea, tenemos una mayor sensación de paz y bienestar que nace desde dentro de nosotros y, por tanto, tenemos una mejor apreciación de quiénes somos y de los demás.

Realización del propio ser

El ser humano crea energía dentro de sí mismo y busca controlar y unificar la energía dispersa por todo el cuerpo para así formar un solo ente. El propósito es el de alejarnos del egoísmo y encontrar un estado de pureza en donde no hagamos una diferenciación de lo bueno y lo malo y no nos dejemos llevar por el mundo que nos rodea. Cuando meditamos, se logra observar que la energía positiva y la energía negativa son realmente la misma, nuestro cuerpo no envejece ni se enferma, a pesar de los cambios que se presenten en el mundo exterior.

La energía que acumulamos en el dan jeon inferior (ubicado en el hipogastrio) no debe desaparecer porque se pueden presentar cuadros de enfermedad, problemas mentales y aflicciones en los sentimientos; tampoco debe incrementarse en exceso porque nos quemaría.Esto se refiere a que el cuerpo se inflama de alguna manera y el calor sube a la cabeza desequilibrando la energía y; por lo tanto, los conductos energéticos se interrumpen.

Solo se debe controlar para contar con lo necesario y aprender a mantenerla para que tengamos salud y; consecuentemente, una vida llena de felicidad. Con esta energía nos comprometemos a ser uno mismo con el universo para que podamos volver al lugar de origen. El lugar de origen es el principio y el fin, a sabiendas de que el fin es el principio de la vida.

Efectos de la meditación

Cuando comenzamos a meditar, los sentimientos y pensamientos acumulados nos causan confusión y caos dentro de nuestro ser.

Nos damos cuenta de que contamos tanto con alegría como tristeza, creando el bien y el mal dentro de nosotros; nos percatamos que lo que habíamos vivido no es totalmente verdadero.

Sólo contemplamos una parte de nuestro interior que causa dolor y buscamos evadir lo que nos desagrada.

Con el paso del tiempo, nos damos cuenta de lo insignificante que se vuelve el dolor y este desvanece, cuando aprendemos a observar un todo y no sólo lo que queremos, concluimos que aquello que no es verdadero desaparece con el tiempo y también que es un proceso cíclico.

Al acercarnos a este conocimiento, obtenemos entendimiento para llegar a la verdad.

Nada de lo que nos rodea es nuestro, nada de lo que tenemos nos pertenece, y lo que conocemos no es todo lo que existe, el Todo cuenta con un ciclo en donde si las condiciones de existencia se dan, aquello extinto renace y vuelve a desaparecer repetitivamente; en esta existencia todo es uno mismo en conjunto a pesar de que no lo podamos ver ni tocar.